Cifras o letras -y 2-

Como incluso quienes dicen ser de letras están rodeados de ciencia y de cifras (por suerte), aquí va una segunda dosis de escritura de números. Esta servirá para curar angustias, vacilaciones y horrores que se producen al escribir fechas, horas y coordenadas, aunque la leyenda del tiempo diga que es un sueño.

ESCRITURA DE LA FECHA

Es muy frecuente escribir las fechas con cifras, incluso en textos narrativos; no obstante, nada impide poner el día y el año en cifras y el mes en palabras, eso sí, siempre en minúscula.
—El  25 de diciembre de 1903 fue Navidad, como todos los veinticinco de diciembre.
—Yo celebro más el veintiséis de septiembre, que soy muy devota de los médicos y mártires san Cosme y san Damián.

Si se pone toda la fecha en cifras, el día, el mes y el año pueden separarse mediante guiones, barras o puntos; las tres formas son igualmente válidas.
El 14/7/1898 es una fecha señalada, pero también es digna de celebración el 14-4-1931. Sobre el 12.10.1492 hay sus más y sus menos.

Como el error todavía es bastante frecuente, repitamos la norma siguiente: nunca se escribe punto ni ninguna otra separación en los años.
Todos los nacidos antes del año 1.970 guardamos alguna cinta grabada de la radio.
Todos los nacidos antes del año 1970 guardamos alguna cinta grabada de la radio.

Ya de paso, veamos un asunto que da algún que otro quebradero de cabeza al hablar de fechas. Hasta el año 2000 vivíamos felices diciendo que en 1321 pasó esto o que en 1999 iba a suceder lo de más allá; ahora bien, cuando hubo que decir que algo pasaría en 2000, a todo el mundo se le torció la boca y el oído porque parecía que la cifra pedía un artículo. De repente apareció una norma: los años no llevan artículo; pero, como el oído es duro y los hablantes tozudos, se flexibilizó la directriz, que ha quedado un poco ambigua y suena como hablantes, so cansinos, decid lo que os salga de la lengua; o sea, tal que así:
• Del año 1 al 1100 es más frecuente poner el artículo, al menos en la lengua hablada, si bien por escrito se ve muchas veces sin él. Lo mismo ocurre con los años anteriores al 1, esos que suelen identificarse como antes de Cristo, a. C.
• Del año 1101 al 1999 es mayoritario el uso sin artículo, aunque hay ejemplos con él. No obstante, si solo se mencionan los dos últimos dígitos es obligatorio ponerlo: todo había ocurrido en el 68.
• Para referirse a los años a partir del año 2000, se tiende a usar el artículo.
• Si se menciona la palabra año, es obligado anteponer el artículo.
Así que es perfectamente correcto decir que en el 2001 la norma se cambió, pero quien quiera puede escribir o decir que eso ocurrió en 2000.

Por cierto, para expresar las décadas hay varias formas buenas, en ninguna de las cuales se usa el plural del número (ni mucho menos una letra ese con apóstrofo):
Corrían mediados los sesentas cuando la música empezó a mecer las melenas. En los años 70’s triunfaba la cultura hippy. La década de los 80s fue la de la movida. Sin embargo, en la década del 90 hubo cierto apalancamiento cultural. 
Corrían mediados los sesenta cuando la música empezó a mecer las melenas. En los años 70 triunfaba la cultura hippy. La década de los ochenta fue la de la movida. Sin embargo, en la década de los 90 hubo cierto apalancamiento cultural.

ESCRITURA DE LA HORA

Una manera de no pifiarla al escribir la hora es poner con todas las letras que abres la mercería a las dieciséis horas y treinta minutos; solo que queda un poco largo y no es muy visible. Para el lector es más fácil captar la hora expresada en cifras. Ahora bien, engendros como las tres y 22, las 17 y diez o las dos y ½ no son muy aconsejables; no es que haya una norma que diga que son incorrectos, pero quedamos en que somos elegantes escribiendo, ¿no?

Si te toca, por ejemplo, concretar horas precisas, lo más práctico es indicarlas con cifras y en el formato de veinticuatro horas. En ese caso, las normas ISO (que son internacionales) establecen que los dos puntos son el separador de las horas y los minutos (y los segundos si los hubiera).
Las visitas entran a las 15:31, 18:44 y 20:06, ni un minuto antes ni un minuto después.
No obstante, en textos comunes también se admite el punto; ¡pero nunca la coma!
Cita a las 12.45. Nota mental: seguro que no me visita el médico antes de las 13.30.

Y todo eso sirve para dar la hora, no para indicar un periodo de tiempo.
La peli dura 1:30 h.
La peli dura 1,5 h y los anuncios que ponen antes parece que duren 1 h 30 min.

Sí, las horas se indican con la palabra horas o con su símbolo, que es h; los minutos, con la palabra minutos o con el símbolo min; y los segundos, con su palabra entera o con el símbolo s.
El documental sobre el trigo es muy ameno. Dura 50′; las espigas aparecen en el 5′ y el crecimiento dura 42′ 35”.
El documental sobre el trigo es muy ameno. Dura 50 min; las espigas aparecen en 00:05 y el crecimiento dura 42 min 35 s.

Es decir, eso que parece una comilla simple y una comilla doble tienen que estar bien lejos de cualquier expresión temporal.

OTRO SÍMBOLO RARO

Además, no son tales comillas ni apóstrofos, sino prima simple y prima doble. En esta oración hay un apóstrofo pa’que lo veas y también varias tildes. Y ahora van una prima simple y una doble, para nombrar por ejemplo ƒ′ (x) y ƒ″ (x). Y como a alguien se le ha ocurrido hacer claras las diferencias, copiaré una imagen de la Wikipedia que lo muestra muy bien.

apóstrofo-tilde-comilla-prima

Acento agudo (en negro) sobre I mayúscula; apóstrofo (en verde); comilla simple recta (en rojo); prima (en azul); acento agudo (en negro) sobre i minúscula; en los tipos de letra Arial, Calibri, Tahoma, Times New Roman y Linux Libertine.

¿Que cómo se ponen? Pues con alt+8242 (′) y alt+8243 (″) o buscándolas entre los símbolos que se insertan. Habrá a quien le parezca que no tendrá nunca oportunidad de escribirlos, pero igual sí, porque resulta que son los símbolos que se usan para expresar los minutos y los segundos de las coordenadas geográficas y de los ángulos.
Que conste que Teruel está a 40° 20′ 37″ de latitud norte y a 1° 06′ 26″ de longitud este, que luego dirán que no existe. Allí si se divide una pizza en seis porciones, cada una sale de 60°, si bien no es raro que alguna salga de 61° 48′ y alguna de 58° 12′.

Puede que si no vas a escribir una tesis de matemáticas ni de física ni de geografía, no uses nunca las primas; y si vas a hacerla, o para saber sobre ellas y sobre muchas otras cosas, lo mejor es que, sin esperar más, te hagas con el magnífico libro de Gonzalo Claros Cómo traducir y redactar textos científicos, que, además de ser una joya, es gratuito.

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Cifras o letras -1-

Ni 1 ni 2 ni 3, sino casi 4 meses son los que llevo sin dispensar una dosis de atutía. Aunque quizá quedaría mejor escribir que no son ni uno ni dos ni tres, sino casi cuatro los meses. Eso hace ciento dieciocho días, o sea, ciento sesenta y nueve mil novecientos veinte minutos, que parece que se lee peor que si hubiera escrito 169 920 minutos. Lo cierto es que, a la hora de escribir cantidades, siempre surge la duda de si escribir palabras o cifras; y disiparla no es fácil ni tiene una respuesta única.

Para empezar, hay que pensar en el tipo de texto. En un libro de matemáticas, física, biología o cualquier otra disciplina que maneje conceptos mensurables o cuantificables, es lógico escribir cifras. En el otro extremo, en textos literarios no se suelen usar cifras, salvo para años, siglos, milenios y, quizá, incluso la fecha completa; si se trata de una narración, es habitual que en los diálogos no haya ninguna cifra.
—Solo tú puedes pensar que vivo en el número trescientos cincuenta de un callejón que a duras penas llega a los doscientos metros.
—¡Yo qué sé! Como me diste la dirección a las tres cuarenta y dos de la madrugada del treinta y uno de diciembre y nos habíamos bebido ya mil ciento veinticinco mililitros de tintorro, igual no retuve el número en la memoria ni cero coma cinco décimas de segundo.
Esa conversación se desarrollaba un 29 de febrero, así que iba a ser difícil celebrarla en los años siguientes.

A pesar de que no hay normas, si el texto no es narrativo, se suelen seguir algunos usos y costumbres, que indican cuándo es preferible escribir los números con guarismos y cuándo con palabras.

EN CIFRAS

• Cuando se trata de números formados por más de cuatro palabras.
En lo que va de año, he oído a 23 703 personas que creen que poner en valor es más preciso o expresivo que destacar, resaltar, valorar, reconocer

• Si hay decimales y en las cantidades a las que sigue un símbolo.
Si el trabajito me sale a más de 35,6 €/h, le dedicaré el 17 % más de tiempo.
Por cierto, se puede leer y escribir treinta y cinco con seis o treinta y cinco coma seis, es decir, uniendo la parte entera y la decimal mediante la preposición con o mediante el sustantivo coma.

• Cuando la cantidad indica un orden y va detrás del sustantivo.
♦ Hay que abrir el libro por la página 17 en la habitación 4 del piso 2.º.
♦ Hay que abrir el libro por la diecisiete en la cuarta habitación del segundo piso.

• En números codificados, como el DNI, el número de teléfono, el código postal o una referencia comercial, entre otros muchos. Claro que si un personaje de una novela le da a otro el número de teléfono en un diálogo, volvemos al principio de esta dosis, lo más adecuado es que se lo diga con todas las palabras.

¡Ah!, sí hay una norma, internacional por más señas: en las cantidades escritas en cifras no se usa punto para separar grupos de tres guarismos. Las cantidades formadas por cuatro cifras no se separan de ninguna manera y cuando tienen más de cuatro se separan de tres en tres mediante un espacio fino, sobre cuyo uso y escritura hay una dosis de atutía.
Te lo he dicho 3.705 veces: que quites los 24.618 puntos que has puesto en la lista de poblaciones de más de 5 000 y menos de 50.000 habitantes.  
Te lo he dicho 3705 veces: que quites los 24 618 puntos que has puesto en la lista de poblaciones de más de 5000 y menos de 50 000 habitantes.  

EN LETRAS

Para evitarse un problema, se podría decir que va en letras siempre que no va en cifras, pero antes o después eso va a dar un quebradero de cabeza. Una vez más, hay que recordar que no hay normas, pero sí costumbres y las recomendaciones siguientes sobre cuándo escribir las cantidades en palabras.

• Como se deduce del apartado «En cifras», cuando se trata de números formados por menos de cuatro palabras, sobre todo si son de una sola palabra.
Son ya diez las ovejas que pasan del perro; habrá que pactar con ellas para que vuelvan al redil a las cinco.

No obstante, hay ocasiones en las que el texto pide números para ganar claridad y transmitir de un solo vistazo la información relevante.
Limite de aforo: 500 personas.
Datos para el censo: 1000 ovejas, 50 pastores y 5 perros.
Mezcla los 2 tomates cortados en trocitos con los 2 aguacates y 10 ml de zumo de lima. Déjalo reposar 10 min, o sea, recorre 20 veces los 5 metros del pasillo.

• Cuando se expresa un cantidad aproximada.
Con unas 200 ovejas sacaremos aproximadamente 400 jerséis de aquí a 6 meses más o menos.
Con unas doscientas ovejas sacaremos aproximadamente cuatrocientos jerséis de aquí a seis meses más o menos.

Atención, que en unas treinta y tres ovejas sobra el unas, en aproximadamente cuatrocientos veintiún jerséis, el aproximadamente, ya que esas cantidades no tienen nada de aproximadas.

• Si se usan números en expresiones puramente orales se escriben siempre en palabras.
Con 4 pingos te haces un disfraz de carnaval en 2 patadas, aunque lo hayan sacado ya 1000 veces.
Con cuatro pingos te haces un disfraz de carnaval en dos patadas, aunque lo hayan sacado ya mil veces.

• Los números fraccionarios si no se trata de un texto técnico.
De los asistentes al entierro, 1/3 no conocía al muerto de nada.
De los asistentes al entierro, un tercio no conocía al muerto de nada.

¿Y PUEDO MEZCLAR CIFRAS Y LETRAS?

Cuando haya magnitudes y sus unidades en textos que no sean técnicos, se puede escribir la cantidad en cifras y la unidad en letras (10 mililitros, 5 metros) o todo en letras (diez mililitros, cinco metros), pero no en letras la cantidad y con símbolo la unidad (diez ml, cinco m), porque no hay quien lo lea y, además, queda feísimo.

Ocurre lo mismo con algunos símbolos.
El cuarenta y uno % de los matriculados en Ortografía y Ortotipografía se arrepienten cuando llegan a la escritura de las cantidades.
El 41 por ciento de los matriculados en Ortografía y Ortotipografía se arrepienten cuando llegan a la escritura de las cantidades.
El 41 % de los matriculados en Ortografía y Ortotipografía se arrepienten cuando llegan a la escritura de las cantidades.
La segunda forma se da por correcta, pero si ya has puesto una cifra, ¿por qué asustarte al llegar al símbolo? Si ya le has facilitado al lector que tenga la información a simple vista, ¿para qué le camuflas entre las letras algo que es esencial?

Es correcto escribir en cifras los millares, millones, billones, etc., pero no los miles.
Por debajo de los 10 mil habitantes, una ciudad es un barrio.
Sobrepasados los 10 millones de habitantes, una ciudad es un pandemónium.

Y con eso parece que estaría todo solucionado; pero no. Ocurre, muy a menudo, que en una frase, una página o un libro se dan condiciones que prescriben palabras y otras que prescriben cifras; si se siguen estrictamente, el texto acaba teniendo una cosa y la otra, y la sensación que da es de descuido, de no haber unificado criterios.
La previsión es que acudieran unas veinticinco mil personas, pero la venta de entradas certificó que solo acudieron 23 579.

La primera cantidad es aproximada, así que mejor ponerla en letras; la segunda es precisa y formada por más de cuatro palabras, así que le corresponde ir en cifras. ¿Qué hacer? Como parece un informe técnico y debe primar la claridad, parece sensato poner todas las cantidades en cifras. Bien, una decisión tomada; salvo que en la misma página puede aparecer la frase siguiente:
De las personas que se colaron sin acreditación, 3 se marcharon enseguida y 1 no quería abandonar la sala.

El 3 no queda muy elegante, pero ese 1 ya es un horror, así que la decisión de poner todas las cantidades de personas en cifras parece hacer agua. En casos así (y siempre que hay cantidades en el texto acabas encontrándote con ellos), hay que tomar decisiones, sabiendo que nunca serán buenas.

Un criterio que se sigue con frecuencia es escribir en palabras todas las cantidades inferiores a 10 y con cifras de 10 en adelante; con eso se evita que quede un guarismo solo, que siempre parece un poco perdido en medio de las letras.

Y ya de mi cosecha y sin que los avale autoridad alguna, un par de criterios que favorecen a todo tipo de escritos:
• Que el lector no se encuentre un texto lleno de obstáculos para la lectura (evitar cosas como de los trescientos cincuenta y siete mil doscientos sesenta y dos millones de euros, solo el quince por ciento…).
• Que la visión del texto no sea chocante para el lector (evitar cosas como había 1 solo asistente y se sentaba en 1 de las 50 sillas centrales).

Claro que también se podría debatir si la uniformidad es mejor que la diversidad en un texto; si unificar es lo que hay que hacer en vez de pensar qué va mejor (más legible, más fácil de retener, más estético…) en cada párrafo  o en cada frase o para cada concepto.

Para otra dosis de atutía quedan las respectivas escrituras de fechas, horas, coordenadas y alguna expresión más habitual en textos corrientes.

Juntas o separadas -la coda-

Resulta que la lista de términos que cambian de significado según se escriban en una o en dos palabras es muy larga. Hay algunos errores improbables entre los parroquianos de este blog, entre otras cosas porque se han tomado la dosis que trata la escritura de palabras compuestas,  la que remedia aquellas cuya primera parte es un prefijo y la que elimina la angustia de los conques, los porques y lo sinos; pero por si pasa por aquí alguien que necesita unas pistas, allá va la coda.

UN ERROR IMPOSIBLE: adonde, a donde, adónde, a dónde

♦ a dónde, adónde en una o en dos y con tilde
Significan lo mismo y ambas son correctas. Sirven para preguntar, en forma directa o indirecta, el lugar de destino o la dirección; también para exclamar. Una pista bastante (pero no del todo) fiable para saber que lleva tilde es que la o suena fuerte (en la jerga se dice que es tónica).
—¿Adónde crees que irían los peces si el acuario tuviera salida?
—¡Vete tú a saber a dónde les gustaría mudarse!
—¿A dónde te parece? ¿A la pescadería?
—Me pregunto adónde iría yo si fuera un besugo.

♦a donde, adonde en una o en dos y sin tilde
Lo mismo ocurre con adonde y a donde, que sirven para afirmar o explicar.
—Los peces irán a donde puedan. Los que estén de espaldas lo tienen chungo porque no saben nadar hacia atrás y adonde se sale se llega por un paso estrecho que no permite dar la vuelta.
—¿Tú crees que adonde los lleve la corriente es mal lugar? ¿O preferirán ir a donde el agua esté tranquila?

Hay que fijarse bien en los dos últimos: un adonde y un a donde. Como valen las dos formas, es imposible el error de escribirlas juntas o separadas. El error, probable, es caer en la tentación de ponerles tilde porque están en una pregunta. El truco es fijarse bien en que no se pregunta en qué dirección irán los peces. En la primera se le pregunta a alguien qué opina y en la segunda se pregunta por las preferencias de los peces; así que ni a donde ni adonde son interrogativos (son pronombres de relativo, lo cual se comprueba sustituyéndolos por el lugar al/en el que).

UN ERROR IMPROBABLE: al, del

A veces el error al escribir se produce porque no se conoce el término y su estructura gramatical. Es el caso de las contracciones.

Las contracciones al (a + el) y del (de + el) no se separan nunca en sus componentes. Ahora bien, ante nombres propios que empiecen por artículo no se hace la contracción.
♦ Muchas de las noticias de El Heraldo de la Isla son de ámbito local. Es el periódico que editan los peces que se fueron a El Hierro. Tienen un corresponsal de agua dulce que les manda crónicas de El Cairo.

UN ERROR QUE SE VE POR AHÍ: a ver, haber

A veces, además de tratarse de una o de dos palabras, hay diferencias ortográficas que dan lugar a confusiones y a errores enormes en la escritura. A ver es la suma de una preposición y el verbo ver; introduce frases con distintas intenciones, que explica bien el DLE. Y cuando se trata de expresar que existe algo, se usa el verbo haber, con hache y con be (su conjugación será otra dosis de atutía).
mesangranlosojos2Haber si van a largarse todos los peces y no va a ver habitantes en el acuario. Vamos haber si después de a ver exigido un jardín de algas y unos cefalópodos de compañía ahora abandonan a las pobres algas sin más ni más.
A ver si van a largarse todos los peces y no va a haber habitantes en el acuario. Vamos a ver si después de haber exigido un jardín de algas y unos cefalópodos de compañía ahora abandonan a las pobres algas sin más ni más.

PARA EVITAR UNOS CUANTOS ERRORES

Vale que siempre se puede echar la culpa al corrector automático, pero otra opción es fijarse en las palabras de esta tabla.

aparte (separado)

apartes (palabras que se dicen al margen del texto principal)

a parte (a lugar)

a partes (a trozos)

contrarreloj (prueba deportiva) contra reloj (a toda prisa)
demás (otros, el resto) de más (sobrante)
entorno (ambiente) en torno (alrededor)
dondequiera (en cualquier lugar) donde quiera (en el lugar que usted guste)
porvenir (futuro) por venir (por llegar)
quienquiera (cualquiera) quien quiera (la persona que lo desee)
sinfín (abundancia) sin fin (inacabable)
sinsabor (disgusto) sin sabor (insulso)
sobretodo (abrigo) sobre todo (principalmente)
también (asimismo) tan bien (igual de bien)
tampoco (negación añadida a otra previa) tan poco (muy muy poco)
mediodía (alrededor de las 12 h) medio día (la mitad de un día)
Nochebuena (fiesta cristiana) noche buena (noche que ha estado bien)

Y para acabar, un caso que no parece estar bien resuelto (pero sí bien explicado en la Wikilengua). La acción y el efecto de maltratar es el maltrato, cuyo plural natural es maltratos; y la persona que los sufre es maltratada. Sin embargo, se ha acuñado el plural separado malos tratos, incluso como denominación de un delito tipificado; pues bien, ese plural puede dar lugar a interpretaciones erróneas, porque malos tratos pueden ser acuerdos poco satisfactorios y una persona mal tratada puede que se haya encontrado con un dependiente malhumorado o maleducado.

Juntas o separadas -y 3-

Nada hay más fácil que escribir por qué y que el corrector automático te lo convierta en porque. La verdad es que muy pocas veces el corrector automático trabaja tanto, así que para que no tengas que ampararte en que cayó un meteorito y con el susto tuviste un lapsus calami, aquí van algunas pistas para no meter la pata con palabras muy comunes.

Hay un trío mortífero de términos, conque conviene dominarlos porque cambiará tu sino si no sabes con qué palabras expresarte ni por qué son distintas; con que metas la pata en una ya habrás hecho bastante por que se deteriore tu imagen de docto escribano. ¿Sientes angustia cuando el pulgar va en caída libre sobre la barra espaciadora? Pues una dosis de atutía es el mejor tranquilizante.

ANGUSTIANTE 1: PORQUE, PORQUÉ, POR QUE, POR QUÉ

♦ Porque, en una sola y sin tilde
−Va en frases afirmativas e introduce una explicación.
Los dinosaurios se extinguieron porque cayó un meteorito en la Tierra.

♦ Porqué, en una sola y con tilde
−Es un sustantivo (= el motivo). Siempre lleva un determinante (el porqué, un porqué) y tiene plural (los porqués).
Si aún no sabes el porqué de la extinción de los dinosaurios es que no prestas atención.

♦ Por que, en dos y sin tilde
−Puede ser la suma de preposición y pronombre relativo. Necesita un antecedente y queda mejor con artículo. Se reconoce porque siempre se puede escribir por el/la, los/las, cual/cuales.
Los pantanos por [los] que deambulaban los dinosaurios tenían muchos helechos. Las plantas por [las] que se pirraban eran helechos.

−También puede ser la suma de la preposición por obligada por el verbo  y la conjunción que introduciendo una oración subordinada con el verbo en indicativo.
Gonzalo quiere patentar un dinosaurio caracterizado por que tiene ribosomas que reciben la información a través de Seur en vez de mediante el ARNm.
El truco para reconocerlo es hacer desaparecer la conjunción.
Gonzalo quiere patentar un dinosaurio caracterizado por tener ribosomas que…

♦ Por que, en una o en dos y sin tilde
Puede expresar finalidad; o sea, podría sustituirse por para que. Después va un verbo en subjuntivo. Lo malo es que se interpreta de dos maneras y eso permite dos escrituras. Bien mirado, no es tan malo, porque no hay manera de equivocarse.

−En este caso es la suma de una preposición y una conjunción.
Estudio los dinosaurios por que avance la ciencia. Los dinosaurios querían que hubiera helechos por que se mantuviera el ecosistema.

−Se escribe en una sola palabra si se considera conjunción de finalidad.
Estudio los dinosaurios porque avance la ciencia. Los dinosaurios querían que hubiera helechos porque se mantuviera el ecosistema.

♦ Por qué, en dos y con tilde
−Sirve para preguntar el motivo, tanto en estilo directo como en indirecto.
¿Por qué se extinguieron los dinosaurios? Pues si te preguntas que por qué desaparecieron es que no me atiendes. ¡Por qué perderé el tiempo en explicaciones!

−Puede ser la combinación de una preposición y un pronombre interrogativo o exclamativo.
Los pobres dinosaurios se deprimieron y no encontraron por qué vivir.

Mucho cuidado, que esta combinación no puede llevar artículo, para eso está porqué (ve para arriba, que ya lo has leído). O sea, nada de *el por qué.

 

ANGUSTIANTE 2: CONQUE, CON QUE, CON QUÉ

¿Todavía respiras? Pues un caso similar es el de conque, con que, con qué.

♦ Conque, en una y sin tilde
−Expresa una consecuencia de lo que se ha dicho, a veces con un matiz de sorpresa o de enfado. (Es una conjunción).
¡Conque no te habías enterado! Pues no, los peces no se han extinguido, conque no empieces como con los dinosaurios.

♦ Con que, en dos y sin tilde
−Introduce una oración que ejerce casi de condición. Puede reducirse a con + infinitivo. (Es la suma de la preposición con y la conjunción que).
Con que sepas que las arañas no son insectos me basta por hoy. De los dinosaurios no quiero hablar más. (= Con saber que las arañas…)

−También puede ser la suma de la preposición con y el pronombre de relativo que.
Los helechos con [los] que se alimentaban los dinosaurios eran un poco ácidos.

♦ Con qué, en dos y con tilde
−El conjunto no expresa nada; es la suma de la preposición con y el pronombre interrogativo o exclamativo qué.
¿Con qué competirían los dinosaurios? ¡Con qué rapidez desaparecieron los pobres!

−Cuando es un interrogativo admite especificar el antecedente del qué.
¿Con qué animal competirían los dinosaurios?

−Cuando es exclamativo admite otras fórmulas.
¡Cómo de rápido desaparecieron los pobres! / ¡Qué deprisa desaparecieron…!

ANGUSTIANTE 3: SINO, SI NO

Si has llegado hasta aquí, lo que viene es cuesta abajo.

♦ Sino
En una sola palabra significa ‘destino’ (es un sustantivo), pero también significa ‘a excepción de’ o ‘tan solo’ (es una conjunción adversativa).
Era el sino de los dinosaurios. No tenían otra opción sino extinguirse.

♦ Si no
Estas dos palabras introducen una frase condicional negativa (conjunción + adverbio).
Los dinosaurios no se habrían extinguido si no hubieran necesitado tantos helechos.

¿Ves como la barra espaciadora es tu amiga y no un instrumento de tortura?

 

Hay una [sobre]dosis de atutía que trata otros casos de duda entre escribir términos en una o en dos palabras. También hay una dosis que trata de la escritura de palabras compuestas y otra que se centra en aquellas cuya primera parte es un prefijo.

Juntas o separadas -2-

Para inventarse una palabra no hay más que añadirle un prefijo a otra que ya exista, pero como es tan fácil, casi seguro que ya se le ha ocurrido a alguien. Por ejemplo, si se te pasa por las mientes dar con un nuevo logos; mala suerte: alguien fue más rápido y neologismo hace tiempo que está en el diccionario. Como no es tan sencillo hacer palabras compuestas, decides dejarlo para más tarde y llamar de alguna manera a ese retraso; pues resulta que juntar pos y poner ya se les ocurrió a los romanos (postponere).

Puede que no inventes una palabra, pero ya has visto, sin darte cuenta, que los prefijos siempre se escriben unidos a la palabra que modifican, incluso si van varios.
A mí los lenguajes prealfabéticos me parecían bien para los mensajes, pero el chisgarabís nuevo de contraespionaje, que es superarchipedante, subestimaba la interacción entre neolengua y autocifrado. Era tan hipertiquismiquis y megarreceloso que tuvimos que poner un antipolillas en la alacena. Olía requetebién pero él, con sus cuasisurrealistas teorías seudocientíficas y superparapsicológicas, decía que con tanto antibiótico acabaríamos con el ácido desoxirribonucleico como el del fitoplancton y que infravalorábamos las fuerzas antisubatómicas. Y se quedaba tan fresco, pero los demás estábamos sobrecogidos.

De hecho, a veces el prefijo ya es inseparable y si se cae deja una secuencia de letras sin sentido. Prueba con lo que queda a la derecha de ex en el siguiente ejemplo:
La expropiación es extemporánea; como exhumar a un excéntrico excomulgado.

Claro que ex- es un titán de los prefijos; tanto que ha cobrado vida propia y se ha convertido en palabra de pleno derecho. (el ex de expeler no es un prefijo).
Su ex se ha liado con su exjefa y está que expele humo.

Hasta aquí todo sería muy fácil, pero hay veces que unir el prefijo con la palabra a la que modifica da algunos problemas, al menos estéticos; por eso se escribe un guion entre el prefijo y la palabra cuando esta empieza por mayúscula —bien porque sea un nombre propio o bien porque se trate de siglas— o por un número.
No es por ser anti-RAE, pero la Liga pro-Abolición de las Mayúsculas opina que el problema de juntar un prefijo a algunas palabras no existiría si desaparecieran las mayúsculas. Ese es el tema del documental «Las superfluas super-27».

Como sería demasiado simple rematar la escritura de los prefijos con dos opciones (unido o con guion), hay una tercera: escribirlo separado, que es lo que se hace cuando afecta a un término o un nombre propio formados por más de una palabra.
El ex teniente coronel era partidario del vicesecretario general, más porque los dos eran pro películas de acción que por coincidir en la postura anti Pedro Picapiedra.

DEMASIADAS LETRAS

Puede ocurrir que el prefijo acabe con la misma vocal por la que empieza la palabra; en ese caso hay dos opciones: dejar las dos vocales o eliminar una. La recomendación general es dejar solo una, siempre que eso no cambie el significado.
La mininvestigación se basaba en la biorientación de microrganismos porque el restablecimiento de los enfermos pasa por la remisión de la infección. Eso sí, era ultracadémica semiilegal y megaamoral, ya que la biooxidación reestablecía conexiones sinápticas un poco raras.

Observa que no es lo mismo semiilegal que semilegal; ni biooxidación que bioxidación, por lo que hay que andarse con cuidado antes de simplificar vocales.  Una manera de arriesgarte menos cuando te encuentres dos vocales iguales juntas es consultar el DLE. Eso sí, tiene sorpresas, como que no aparezcan en él las formas simplificadas de anti– unido a una palabra que empiece por i-;  o sea, que no da por buenas antinflamatorio ni antincendios ni antimperialista y eso a pesar de que en la OLE dice lo contrario. Así que si quieres escribir esas palabras vas a tener que tomar una decisión. Para aligerar la tarea, aquí van unas palabras en las que es fácil dudar si se puede simplificar la vocal repetida.

coordinar cordinar
cooperativa coperativa
guardagujas guardaagujas
monóxido monoóxido
radioyente radiooyente
sobreedificar sobredificar
sobreexcitación sobrexcitación
sobreedificar sobredificar
sobrescribir sobreescribir

Además, hay algunos prefijos que suelen provocar dudas. Si quieres escribir post, mejor simplifícalo, salvo cuando la palabra siguiente empiece por s-. No obstante es bastante frecuente verlo con t cuando la palabra siguiente comienza por vocal:
El posoperatorio/postoperatorio se trabaja mejor en la época postsoviética, pero las posdatas salen más posmodernas en la era posindustrial.

Hablando de letras que chocan, cuidado al añadir un prefijo que acabe en –n a una palabra que empiece por p– o por b– (n + p > mp; n + b > mb).
La acción de los impacientes imprudentes se caracteriza por imperecederos imponderables. Su impiedad es imbatible; imposible dejar un rastro más imborrable adornado de la impúdica impolítica de un elixir tan impagable como imbebible.

PREFIJOS HIPERFRECUENTES Y ULTRAESPECIALES

A los prefijos pseudo- y psico-, se les puede quitar la p-, aunque no es lo más frecuente.
Hay mucho (p)seudocientífico que anda recetando remedios (p)sicoactivos.

En muchas palabras, el prefijo trans- se suaviza y suele pronunciarse tras, por lo que ambas maneras son correctas, salvo cuando la palabra a la que se une empieza por s-; en ese caso el prefijo es tran-.
El transexual viajaba en el transiberiano.

Ahora bien, hay algunos términos cuyo prefijo es tras- y no es correcto añadir una -n-. Los principales son los siguientes: trasfondo, trashumante, trasluz, trasmano, trasnochar, traspapelar, traspaso, traspié, trasplante, trastorno, trastocar.

El prefijo pre- indica anterioridad y es tan familiar que casi no se percibe como prefijo, como le pasa a la propia palabra prefijo, compuesta de pre y fijo (¡qué manera de hablar de uno mismo!). Y sin embargo da lugar a algunos errores.
Prever significa ‘ver antes’. Proveer significa ‘suministrar’. No está previsto ni se prevé que lleguen a ser correctas ni preveer ni prover.

Así que el asunto de los prefijos no es una carrera transoceánica ni un ejercicio para semidioses, pero si no los observas con monóculo tendrás que reescribir los textos con un sobresfuerzo polivalente hasta que los veas en estereoscopía a kilómetros de distancia.

Y si tener que el prefijo vaya unido a la palabra te hacer añorar la escritura en dos apalabras, puedes buscar algunas en otra dosis de atutía y en la coda .

Juntas o separadas -1-

Hay unas cuantas palabras que pueden escribirse juntas o separadas. Para algunas de ellas no hay más criterio que la preferencia de quien escribe, ya que ambas formas son correctas; sin embargo, otras cambian de significado por ese nimio espacio. Una manera de no equivocarse es no escribirlas nunca, pero como hay gente amante del riesgo, aquí va una dosis de atutía a modo de red para saltar con cierta tranquilidad.

Igual tú le pones hierbabuena al pavo real para la merienda-cena de Nochebuena; o puede que no. El caso es que si le pasas un correo a tu cuñado para decírselo quizá te tiemblen los dedos antes de escribir hierbabuena, pavo real y Nochebuena, y harás bien en pensarlo dos veces porque *pavorreal no es correcta y para que Noche Buena, así, en dos palabras, aluda al 24 de diciembre requiere sus dos mayúsculas. Sin embargo con hierbabuena puedes relajarte y descansar a la mitad para escribir hierba buena (incluso yerbabuena, pero eso es otro asunto). Y con merienda-cena… ahí sí que te has metido en un lío; te valía más haber preparado un brunch.

Primera conclusión: Los términos compuestos se escriben de diversas maneras. Hay para todos los gustos:
♦ Los que pueden ir en una o en dos palabras. Protagonizan esta entrada.
♦ Los que admiten guion. Estos también van aquí.
♦ Los que se escriben en una sola palabra. De muchos de estos ya no se percibe que sean palabras compuestas: abrelatas, bocacalle, caganidos, cantamañanas, coliflor, correveidile, hazmerreír, hojalata, maniatar, mapamundi, metomentodo, nomeolvides, paracaídas, rascacielos, rompecabezas, sabelotodo, telaraña, vaivén. De un caso particular de estos tratará otra dosis de atutía: los términos que empiezan por un prefijo.
♦ Los que en dos palabras tienen distinto significado que en una. Serán la tercera toma y una coda.

Para los términos de la tabla siguiente, la forma de la izquierda es la preferida.

aguanieve agua nieve
aprisa a prisa
arcoíris arco iris
asimismo así mismo
bajorrelieve bajo relieve
bocarriba boca arriba
bocabajo boca abajo
contrarreloj contra reloj
cortocircuito corto circuito (corto circuitar)
deprisa de prisa
enfrente en frente
enhorabuena en hora buena
enseguida en seguida
en medio enmedio
hierbabuena (yerbabuena) hierba buena (*yerba buena)
hierbaluisa (yerbaluisa) hierba luisa (*yerba luisa)
mal humor malhumor
medianoche media noche
mediodía medio día
medioambiente medio ambiente
Nochebuena Noche Buena
sobremanera sobre manera
todoterreno todo terreno

Cabe preguntarse por qué no vale medio día como sinónimo de mediodía si media noche lo es de medianoche. En cuanto a *enmedio no sería raro (ni aberrante) que se diera por correcta, como lo son asimismo y enseguida, que también empezaron escribiéndose en varias palabras. Como cabe preguntárselo, dale vueltas, pero ante un término cuya escritura no tengas clara, lo más práctico es consultar el DLE.

Habrá quien piense que, como para la mayoría valen las dos formas, se puede escribir cualquiera de ellas. Sí; solo que pueden surgir complicaciones; por ejemplo, puede haber consecuencias ortográficas:
• En arco iris no hay ninguna tilde, pero arcoíris la lleva para deshacer el diptongo. En asimismo no hay tilde, pero sí en así mismo.
• Cuando bajo relieve se escribe como una sola palabra tiene una letra más y se convierte en bajorrelieve.

También la formación del plural se ve afectada:
• El plural de guardia civil es guardias civiles, pero el de guardiacivil es guardiaciviles.
• El plural de maltrato sería maltratos, mientras que malos tratos es el plural de mal trato.

Claro que en el segundo término hay trampa, porque maltrato y mal trato no son sinónimos, sino que son términos homófonos cuyo significado es diferente según como se escriban. Ese es otro problema de los términos reseñados en la tabla: para muchos la forma en dos palabras significa lo mismo que la forma en una sola, pero también tiene otro significado. Esos términos serán el principio activo de otra dosis de atutía.

Choque de letras

Más escollos; es que esto de ponerlo todo por escrito es un sinvivir (esta solo puede ir en una). Cuando en una palabra compuesta se juntan dos vocales iguales (la última letra de la primera de las palabras que la componen y la primera letra de la segunda palabra) pueden ocurrir dos cosas: que se reduzcan a una (los paraguas se llenan de telarañas) o que se mantengan las dos (reescribir es distinto de rescribir); y una tercera, que se admitan las dos formas (los portaaviones son igual de grandes que los portaviones y con ellos se puede contraatacar o contratacar). Solo hay una manera de saber qué forma es correcta: aprenderlo (o el DLE, que está esperando que lo consultes).

Con guion

La mayoría de los términos compuestos que se escriben con guion están formados por dos adjetivos y prácticamente en todos los casos pueden escribirse sin él.
Compré un billete de coche-cama para el tren que recorre las tierras castellano-manchegas. Era un ejercicio teórico-práctico para observar si los cambios jurídico-administrativos producidos por la cultura árabe-islámica medieval habían tenido repercusiones físico-químicas o socio-económicas. Cuando vio que no, se dispuso a dar cuenta de su merienda-cena.

El guion se puede quitar siempre, lo que no resulta tan fácil es saber si se pueden unir las dos palabras o no. Como norma general, cuando se trata de dos adjetivos, pueden convertirse en uno; de hecho, fisicoquímico, socioeconómico y cardiovascular aparecen en el DLE (¡atención a las tildes! porque al formar una palabra solo puede haber una tilde y seguirá las normas generales de acentuación). Sin embargo, no están araboislámico ni psicosocial ni toracoabdominal, pero que no aparezcan no significa que no se puedan usar. El diccionario no puede registrar todas las combinaciones de dos adjetivos, lo cual no es óbice para que cada cual forme la que necesite (¡atención a las tildes; sí, ya lo he dicho y lo repito: ¡atención a las tildes!).

Lo que no parece que goce de las simpatías de quien hace diccionarios es juntar dos sustantivos o un sustantivo y un adjetivo; así que para coche cama, tren correo, sofá cama, falda pantalón, camión cisterna, ciudad dormitorio, coche bombacurso puente, palabra clave, Estado miembro, pastor alemán (un perro) y todas las que se pueden formar a medida que se necesite hay que optar por escribirlas separadas (parece ser la opción preferente) o unidas mediante un guion. ¿Que qué le pasa al plural?
Los niños prodigios rara vez quieren seguir cursos puentes y vivir en ciudades dormitorios.  Prefieren usar palabras claves en horas puntas.

El truco es poner el verbo ser en medio. Si funciona, el segundo término también puede ir en plural. Los niños pueden ser prodigios y algunas palabras son claves, pero los cursos no son puentes y las horas no son puntas.  Una ayuda: es más fácil que la segunda palabra admita el plural si es un adjetivo. Y ante la duda, mantenerla en singular siempre es correcto.
Los hombres rana toman las meriendas cena en los pisos piloto y luego duermen en sofás cama hasta que pasan trenes correos cargados de faldas pantalón.

Tres (+ 1) tildes que no van

Las tildes diacríticas pueden llegar a ser un infierno. Además, la mayoría de ellas son innecesarias. Como no es raro poner de más, veamos tres que se clavan en los ojos cuando andan por ahí. Y ya que estamos, una cuarta que no va y no va.

Aun (también hay un aún, sí)

Cuando aun equivale a incluso, no lleva tilde; cuando equivale a todavía, sí.
Te ha dicho el médico que tienes que cuidarte el colesterol y aún así sigues comprando el danacol de chistorra; y porque aun no los hacen de morcilla que si no… 
Te ha dicho el médico que tienes que cuidarte el colesterol y aun así sigues comprando el danacol de chistorra. Y porque aún no los hacen de morcilla que si no… 

Si quieres decir aun así (a pesar de), no va tilde. Eso sirve para distinguir estas dos oraciones. (Vale, algunas tildes diacríticas son útiles, pero la puntuación también ayuda).
♦ Mediado el mes de julio y, aun así, sigo sin empezar la operación bikini. 
♦ Mediado el mes de julio y aún así: gorda y sin depilar.

Ti nunca lleva tilde (y sus alrededores)

Sí la lleva ; eso es porque hay un mi posesivo y un mi nota musical; y hay un si nota musical y un pronombre personal tónico, además del adverbio de afirmación y del si conjunción condicional. Pero solo hay un ti (pronombre personal átono). No es un trabalenguas y hay que aprendérselo; es lo que tienen las tildes diacríticas: que unas van y otras no, y razonarlas… porque es muy útil y práctico que la lleven y y no la lleven si y si, claro (modo ironía off). Pero a lo que íbamos, ti… nunca.
, guárdate los danacoles de chistorra para ti y deja para los de alcachofa. El colesterol se va a desintegrar a mismo cuando pruebe esas porquerías. 
Si no empiezo la operación bikini, a mi llegada a la playa van a sonar un mi sostenido y un si bemol, pero a ti te da igual.

Como (nada que ver con comer)

Si lo de mi, ti, si es de traca, espera a ver lo del como. Verás: lleva tilde cuando es tónica (suena con acento) y no la lleva cuando es átona (suena sin acento); y que sea una cosa o la otra depende de unos cuantos factores, todos relacionados con asuntos gramaticales nada obvios; todo muy claro y muy sencillo, para que cualquiera pueda acentuar correctamente . Resumiendo, la teoría dice que como lleva tilde cuando es exclamativo o interrogativo (otro día nos metemos en ese berenjenal) y no la lleva cuando es adverbio de modo y cuando es conjunción… incluso si en esas funciones suena tónico.

Vamos con una berenjena pequeña. Cuando el como puede ser sustituido por un que, no lleva tilde (es conjunción). En esos casos no se expresa el modo de hacer algo, solo que ocurrió algo. (Una pista: suele ir tras verbos que expresan percepción: ver, oír, notar, darse cuenta, observar, entre otros). Pero, ¡atención!, si expresa modo, sí lleva tilde (de momento).
♦He visto como no entras en el bañador del año pasado. Sé cómo irá la cosa: en vez de operación bikini, te comprarás un bañador nuevo. 
♦Notarás como la chistorra va construyendo moléculas de colesterol y las pega en las paredes de tus arterias; y luego no sabrás cómo desincrustarlas. 
♦Date cuenta de como con cada acelga que ingieres las arterias se te van ensanchando. 
♦No voy a contar como no se acentúan otros adverbios, pero te cuento cómo acabará esta entrada: con un punto final.  

Otro como tónico sin tilde es el de la expresión no hay como… cuando significa ‘no hay nada mejor’.
No hay como pensar en las tildes diacríticas para darse al alcohol. Es que no hay cómo encontrarles la lógica. [ =  No hay nada mejor para darse al alcohol que pensar en las tildes diacríticas. Es que no hay manera de encontrarles la lógica]. 

Solo (Y vuelta la burra al trigo)

Que no, que no; que el adverbio solo no lleva tilde. Es la norma desde el año 2010 y no es optativo; mejor dicho, sí lo es, como también lo es escribir *harvol en vez de árbol; o sea, que escribir solo con tilde es una falta de ortografía.

¿Que la RAE ha dinamitado una norma ancestral y arraigada? Resulta que a ese solo le pusieron tilde en 1844; también le cayó a sábia, séria, pára, éntre, sóbre y luégo, entre otras palabras susceptibles de crear ambigüedad, decían. Muchas de esas tildes se quitaron pocos años después, pero se quedaron la del adverbio solo y la de los demostrativos (ademas de las muy superfluas de los exclamativos y los interrogativos). De hecho en algunas gramáticas prestigiosas nunca estuvo sólo . Así que no hace falta recurrir a la escala temporal geológica para ver que durante casi toda la vida (del castellano) ni solo ni los demostrativos han llevado tilde, ¡ni falta que les hace!