Locuciones buldócer

Cuando se pone de moda una expresión, se convierte en un buldócer léxico que pasa por encima de todas las que significan algo similar o lo parece. Lo mismo ocurre con los adverbios y las preposiciones; ahí están los ejemplos de la pluriempleada donde, de la ya cansina desde y de la inflacionada hasta. Con las locuciones adverbiales y preposicionales el efecto se acerca al de la canción del verano: como no podía ser de otra manera, preparamos una barbacoa despacito, no, lo siguiente, en base a la gozadera que es lo que viene siendo una booomba colgando en las manos de redactores y políticos. Aquí van cuatro de esas locuciones; la primera, que es repe, al ritmo que va, pronto habrá incorporado el significado que, de momento, no tiene.

MÁS ALLÁ

La locución adverbial más allá está formada por dos adverbios: más y allá, y sumarlos no los metamorfosea; más bien es una roca sedimentaria. El caso es que significa ʽpasado alláʼ y el allá puede ser espacial o temporal.
Más allá de la calidad del texto, se ve enseguida si ha tenido una corrección buena por las locuciones adverbiales; y por las comas.

Si alguien se siente tentado de usar ese más allá con el sentido que se le quiere dar en el ejemplo anterior, puede tirar de al margen de, sin tener en cuenta, dejando de lado, aparte de, diferente de, independientemente de, sea cual sea, que no sea.
Sea cual sea la calidad del texto, se ve enseguida si ha tenido una corrección buena por las locuciones adverbiales; y por las comas.

Esas pobres locuciones adverbiales marginadas y arrinconadas deberían despertar oleadas de solidaridad.
Más allá de Sin tener en cuenta los 20 euros que me costó el botijo, lo que voy a gastarme este año en sandías me desequilibrará el presupuesto de todo el año.
Más allá de Dejando de lado alguna que otra lipotimia, tener una galbana de campeonato es lo que toca en verano, ¿no? Es que parece que nadie se lo esperaba.
Más allá de Además del interés por la paella y la sangría de los chiringuitos, no sé qué gracia le ven los guiris a andar por la solana a mediodía.

También hay quien cree que más allá significa ʽsinʼ.
El valor intrínseco de la morcilla está más allá de toda discusión.
♦ El valor intrínseco de la morcilla no ofrece/admite ninguna posibilidad de discusión.
♦ No es posible cuestionar el valor intrínseco de la morcilla.
♦ La morcilla presenta un valor intrínseco sin posibilidad de discusión.

No obstante, más allá alberga más de un significado. Puede significar ʽmás lejosʼ, en el espacio o en el tiempo.
No veo nada más allá de la primera línea de sombrillas. Y no hago planes para más allá de este fin de semana.

Y cuando se convierte en sustantivo significa ʽtan requetelejos que nadie ha vuelto a contar lo que hayʼ.
No me veo en el más allá. Que igual el sitio es chulo, pero eso de tener que morirse para llegar…

POR ORDEN DE / DE ORDEN DE

Los comunicados de los alcaldes tienen otro tono desde que no existen pregoneros, pero nos siguen llegando los mandatos de orden (ʽpor mandato deʼ) del señor alcalde y no por su orden, que sería otra cosa.
De orden del camarero del chiringuito, que te tomes la caña y el gazpacho por su orden, es decir, primero la una y luego el otro.

O sea, de orden de significa ʽpor mandato deʼ y por orden significa ʽsucesivamenteʼ. Además, en orden a significa ʽrespecto aʼ y ʽcon el fin deʼ ʽparaʼ. Y todo eso más allá de al margen de la locución del orden de, que indica estimación o aproximación.
Había del orden de 300 hormigas en la cocina. Las fui contemplando por orden de llegada a medida que entraban en orden, o sea, bien formada la fila, en orden a ir dándoles con la mano del almirez, una por una, de orden de la señora de la limpieza.

A RESULTAS DE / DE RESULTAS DE

Pues resulta que a resultas no es una locución de primera; o no lo era. La buena era de resultas, que significa ʽpor efectoʼ o ʽpor consecuenciaʼ. (María Moliner y el DLE no recogen a resultas, pero Seco, Andrés y Ramos, sí).
A resultas del uso, las locuciones se van retorciendo y modificando. Más allá de su forma, algunas también cambian de significado.
De resultas del uso, las locuciones se van retorciendo y modificando. Independientemente de su forma, algunas también cambian de significado.

EN TANTO / EN CUANTO

La locución en tanto significa ʽdurante el tiempo que ocurre algoʼ y también puede ser entre tanto, entretanto y mientras tanto.
En tanto sea verano, gazpacho todos los días de aperitivo.

No sirve para decir qué papel desempeña alguien o algo; para eso esta en cuanto.
En tanto refresco veraniego, las sopas de ajo son poco apreciadas.
En cuanto que refresco veraniego, las sopas de ajo son poco apreciadas.

Ahora bien, esta, versátil y volandera, puede hacer más cosas. Seguida de un verbo, marca el momento en el que empieza a ocurrir algo.
En cuanto empieza el verano, las sopas de ajo son poco apreciadas.
(También tiene de duración, como si fuera un mientras, pero es de poco uso).

Efectivamente, las locuciones y su significado cambian con el uso; a fin de cuentas, los hablantes hacen de sus locuciones un sayo y se lo quitan si quieren aunque no sea 40 de mayo. Pero, de momento, no dejo ni un más allá con cabeza en los textos que pasan por mis manos. Uníos a mí en la LLLLL: Liga por unas Locuciones Lustrosas, Lapidarias y Leales. Eso o que los diccionarios registren de una vez más allá con el significado que le da todo el mundo, ¡coñe ya!

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El principio, el camino y el final

Las locuciones son un inventazo. Se reúnen varias palabras y así, juntas, tienen un significado que poco o nada tiene que ver con el de cada una de ellas por separado; entonces desempeñan el papel de una preposición, de un adverbio, de un adjetivo (de tomo y lomo, como una cabra, sano y salvo) o de un sustantivo (el qué dirán, carne de cañón, piel de gallina). Sustantivas y adjetivas no hay muchas, pero preposicionales y adverbiales son unas cuantas; con cualquier cosita (y quien dice cosita dice palabra) se hace una de lo más expresiva; es más: con algunas palabras se hacen varias por el procedimiento de cambiarle la guarnición. Los malentendidos (ni malos entendidos ni malosentendidos) empiezan cuando se intercambia la guarnición; y eso es lo que ocurre a menudo.

PARA EMPEZAR, LOS PRINCIPIOS

Es improbable que confundir las diversas locuciones adverbiales que se forman con principio/principios sea la causa de una guerra mundial, pero como no es difícil distinguirlas y usarlas bien (más que nada por entendernos), aquí va una guía.
♦ al principio / a los principios = Al empezar lo que sea.
♦ a principio / a principios = En los primeros días de un periodo.
♦ en principio = Lo que se dice a continuación se admite con reservas, como para seguir avanzando, pero con poca convicción o de manera provisional.
♦ desde un principio = Desde que empezó no ha habido cambios.

Desde un principio la salamanquesa dejó claro que solo iba a por los mosquitos. Al principio solo se comía los pequeños, esos corrientes, si bien no descarto que termine zampándose los mosquitos tigre que aparecieron a principios de verano. En principio no va a meterse con las hormigas, pero ellas no paran de correr.

¿Y si las intercambiamos? Pues hay que contar otra historia.
Al principio la salamanquesa dejó claro que su objetivo eran los mosquitos, pero luego cambió de opinión. En principio solo iba a cazar  los pequeños, esos corrientes, y las hormigas se confiaron aunque ella desde un principio tuvo otras intenciones y a principios de verano ya se había zampado todas las hormigas.

DANDO VUELTAS POR LOS CAMINOS

Con camino se forma varias locuciones: ponerse en camino (locución verbal) y camino de (locución preposicional) son casi equivalentes e indican que alguien emprende un desplazamiento, la primera, o que está yendo a algún sitio, la segunda. En cambio, de camino (locución adverbial) dice que algo se hace de paso, aprovechando la ocasión. Y llevar camino de algo (locución verbal) significa que todo apunta a que se logrará.
Obdulia está de camino al bar; o sea que lleva camino de la botella de tequila. Sí, claro, en camino recogerá a su compañero de copas.
Obdulia está en camino al bar; o sea que está camino de la botella de tequila. Sí, claro, de camino recogerá a su compañero de copas.

PARA ACABAR, LOS FINES Y LOS FINALES

Como los principios, los fines y los finales cambian la historia.
♦ a fin / a fines = a final = a finales de = En los últimos días de un periodo; es la otra punta de a principio / a principios.
♦ 
al fin = Parecía que no iba a llegar el momento, pero ya no hay obstáculos.
♦ a fin de (que) = con el fin de (que) = Con el objetivo, para (esta no es adverbial, es de otro tipo, pero lo que importa para usarla bien es saber lo que significa).
♦ a fin de cuentas = en fin = En resumen; en pocas palabras.
♦ por fin = ¡Ya era hora!; ¡menos mal que…!
♦ finalmente = En último lugar.

A fin de mes la albahaca había sobrevivido al calor y, al fin, iba a tener suficientes hojas para aderezar una buena ensalada de tomate. Iba a usarlas a fin de que el aroma recordara los cerros mediterráneos. Comemos por los ojos, sí, pero, en fin, el sabor es olor y por fin la atención a la macetita iba a tener su recompensa. Le pondría un poco de sal y aceite y, finalmente, las hojas, enteras y ya muertas, de la albahaca.

¿Y si las intercambiamos? Pues sí, hay que contar otra historia.
A fin de que la albahaca sobreviviera a finales de junio, con aquel calor, la puso bajo el voladizo de la ventana. Al fin había encontrado un sistema para que no se quemaran las hojas. Se supone que las labiadas no son muy exigentes; en fin, con un poco de agua y de sombra iba que chutaba. Finalmente, consiguió que aprendiera a llegar al grifo y por fin podría olvidarse de regar la macetita.