La concordancia de número

En español el número gramatical solo tiene dos casos: singular y plural; o sea, las cosas las hace uno (una persona, un tornado, un dragón de Komodo…) o más de uno (impersonalidades al margen). Tiene pinta de que no pueda haber ningún problema. Pero en cualquier texto sale alguno.

TÉRMINOS COMPUESTOS

El primero es el plural de términos como metomentodo y sacacorchos, o como piso piloto y guardia civil. Los dos primeros ya están fijados como una palabra; cada uno de los dos segundos está formados por dos palabras en aposición y tuvieron su dosis de atutía con explicación del plural. Los primeros hay que mirarlos como una palabra y pluralizarlos sin complicarse (si las palabrejas lo permiten).
Las metomentodo usaban los sacacorchos y pensaban en cómo meter varios sofás cama(s) en los pisos piloto.

Algunos colores son un caso particular de sustantivos en aposición: falda berenjena, lazo rubí, uniforme gris claro. Eso hace que el concepto en plural se pueda expresar en singular: faldas berenjena, lazos rubí, uniformes gris claro; pero, si se perciben como adjetivos, se pueden pluralizar (aunque algunos suenan raros): faldas berenjenas, lazos rubís, uniformes grises claros. Ese claros es ambiguo porque no se sabe si califica a uniformes o a grises. La solución es usarlo en singular. Se puede incurrir en ambigüedades más inconvenientes: Se veían rostros amarillos pálidos (¿los rostros estaban pálidos o el color era amarillo pálido?).

NOMBRES COLECTIVOS

Ante algunos sustantivos, la gramática va por un sitio y la cabeza por otro.
La parentela llegó al convite una hora antes y se jaló las croquetas en un santiamén.

Que la parentela acudiera pronto suena a catástrofe pero no provoca extrañeza lingüística (porque imaginamos que los parientes llegan todos al mismo tiempo como una masa compacta). Ahora bien, cuando te imaginas el asalto a las croquetas, ves unas cuantas personas que se abalanzan sobre las mesas y el singular comió chirría porque las croquetas van a varias bocas. Pero desde el punto de vista gramatical, la concordancia se hace en singular. Otra cosa es el registro oral, que podría ser así:
La parentela llegó al convite una hora antes y se jalaron las croquetas en un santiamén. 

Hay un truco para tratar los nombres colectivos con respeto y que no se cortocircuite la neurona encargada de representar la escena. Consiste en dividir la secuencia con un punto, de manera que en la segunda oración se supone un sujeto plural elidido.
La parentela llegó al convite una hora antes. Se jalaron las croquetas en un santiamén.  

SUJETOS MÚLTIPLES

Que la cigüeña crotora y los elefantes barritan está claro. Pero la vida no siempre es tan sencilla; y no digamos la lengua. En efecto, a menudo el sujeto tiene varias partes unidas por una conjunción coordinante. Veamos unas cuantas posibilidades.

1. Sujeto formado por varios sustantivos unidos por una conjunción copulativa. Por si hace falta recordarlas, las conjunciones copulativas son y, e, ni, y también las compuestas tanto… como…, tanto… cuanto…, así… como…

1.1. El sujeto está antes que el verbo. Como normal general, el verbo va en plural.
La cigüeña, el elefante y ñu hacen ruidos. Ni la jirafa ni la culebra emiten sonidos.

Pero no pocas son las circunstancias que hacen que el verbo vaya en singular.
— Cuando el conjunto del sujeto se ve como un solo concepto.
♦ La cópula y reproducción de los animales resultan muy difíciles de filmar.
♦ La cópula y reproducción de los animales resulta muy difícil de filmar.
— Si los elementos que forman el sujeto son pronombres neutros.
Esto y eso se llevan mucho este año.
Esto y eso se lleva mucho este año.
— También si son construcciones de infinitivo.
Comer y rascar todo son empezar.
Comer y rascar todo es empezar.
— Y si son oraciones completas.
Que me ponga a comer y suene el teléfono ocurren casi todos los días.
Que me ponga a comer y suene el teléfono ocurre casi todos los días.
— Cuando los elementos empiezan por cada.
Cada melocotón, cada ciruela, cada paraguayo llevan su puñetera etiquetita.

Cada melocotón, cada ciruela, cada paraguayo lleva su puñetera etiquetita.
— O si hay un elemento final en singular que los engloba a todos.
El melocotón, la ciruela, el paraguayo, la fruta llevan su puñetera etiquetita.
El melocotón, la ciruela, el paraguayo, la fruta lleva su puñetera etiquetita.

1.2. Cuando el verbo va delante del sujeto, se puede concordar en singular o en plural. Con sujeto referido a personas es más natural el plural.
Entró Romualdo y sus coleguitas en el bar, y ya no hubo birras para nadie.
♦ Entraron Romualdo y sus coleguitas en el bar, y ya no hubo birras para nadie.
Por otra parte, el singular resulta más natural con la conjunciones ni, o.
♦ Atemorizaban la pose o el gesto o la voz bronca de Romualdo cuando entraba al bar. Pero no causaban admiración ni su peinado a raya ni sus pantalones de pinzas.
♦ Atemorizaba la pose o el gesto o la voz bronca de Romualdo cuando entraba al bar.  Pero no causaba admiración ni su peinado a raya ni sus pantalones de pinzas.
Y también si los sustantivos enlazados no llevan determinante.
♦ Le sobraba chulería y pasado para imponer su ley.
♦ Le sobraban chulería y pasado para imponer su ley.

2. Cuando los elementos del sujeto están unidos por una conjunción disyuntiva, el plural es siempre correcto.

2.1. Si el sujeto va antes que el verbo, se concuerdan en plural.
Aníbal o su lugarteniente pondrá orden.
Aníbal o su lugarteniente pondrán orden.

2.2. Si el verbo va antes que el sujeto, también está bien el singular.
♦ Pondrá orden Aníbal o su lugarteniente.
♦ Pondrán orden Aníbal o su lugarteniente.

3. Cuando los elementos del sujeto están unidos por una preposición, el verbo concuerda en plural.
David con sus amigos os dará sopas con honda. Goliat con los suyos saldrá por patas.
David con sus amigos os darán sopas con honda. Goliat con los suyos saldrán por patas.
Pero si el elemento que lleva preposición va entre comas o después del verbo, se concuerda en singular. Y lo mismo si el inciso empieza con además de, así como, como, junto a, junto con.
David, con sus amigos, os darán sopas con honda. Goliat saldrán por patas con los suyos.
David, con sus amigos, os dará sopas con honda. Goliat saldrá por patas con los suyos.

4. A veces la frase empieza pareciendo singular pero, de repente, se hace plural; la verdad es que el sujeto ha sido plural desde el principio.

Ocurre cuando el sujeto lleva un sustantivo en singular pero con dos adjetivos porque, en realidad, se está hablando de dos cosas.
La misantropía aparente y real la llevó a tener un geranio como socio de tragos.
La misantropía aparente y real la llevaron a tener un geranio como socio de tragos.
Claro que hay formas más claras y elegantes de resolver esa situación.
♦ La misantropía aparente y la real la llevaron a tener un geranio como socio de tragos.
♦ Tanto la misantropía aparente como la real la llevaron a tener un geranio como socio de tragos.

LO QUE NO ES SUJETO

Cuando no es sujeto, las cosas funcionan igual: en principio, si hay varias cosas, la lengua pide plural; por ejemplo, con los adjetivos.
Llevaba casco y escudo negros.

Pero se admite el singular si entre ambos sustantivos hay una relación muy estrecha.
La exposición va de vestimenta y armería medieval.
Aun así, hay que tener cuidado si no existe tal relación o se puede malinterpretar.
♦ La camisa y la cota familiar lo distinguían de sus compañeros.
♦ La camisa y la cota familiares lo distinguían de sus compañeros.
En la primera oración se puede interpretar que la camisa era, por ejemplo, de color naranja y por eso llamaba la atención.

Y debe ir en singular el adjetivo que vaya con dos sustantivos que se refieren a la misma entidad, están en singular y comparten determinante.
Quedo a menudo con mi ex y, sin embargo, amigo austrohúngaros.
Quedo a menudo con mi ex y, sin embargo, amigo austrohúngaro.

Si el adjetivo va delante, suele ir en singular salvo que los sustantivos estén en plural.
¡Qué gran sorpresa y alegría! Nos esperan grandes emociones y novedades.

ESTRUCTURAS COPULATIVAS

Si tanto el sujeto como el predicado de una oración copulativa son sustantivos (o pronombres o sintagmas nominales), la estructura es flexible.
 El mar es el pulmón del planeta.
 El pulmón del planeta es el mar.

Ahora bien, con independencia del orden, si una de las dos partes —sea el sujeto, sea el atributo— es plural, el verbo suele ir en plural.
♦ Lo que me estremece es los ruidos permanentes de la selva.
♦ Lo que me estremece son los ruidos permanentes de la selva.
♦ Los ruidos permanentes de la selva son lo que me estremece.

Hay otras estructuras que provocan vacilación acerca de la concordancia de número del verbo y ya tienen sendas dosis de atutía:
Las estructuras partitivas y pseudopartitivas: La mayoría de los tontos no se dan/da cuenta nunca de que lo son.
Las pasivas reflejas y sus perífrasis: Se regalan seis zambombas bien afinadas. Se iban a alquilar los anillos para ver la cabalgata desde la distancia.
La impersonalidad: Se critica a los poliplacóforos. Amanece (que no es poco) en Brazzaville y llueve a cántaros. Ya hace semanas que hace unos días muy malos.
El verbo haber: Había nueve planetas, pero el pobre Plutón se quedó en enano.

También es habitual patinar en el número cuando hay que mantenerlo en un elemento cuyo referente ya ha salido. Eso es otra dosis de atutía, que esta parece una sobredosis. Con lo sencillito que parecía poner singular con singular y plural con plural.

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Juntas o separadas -1-

Hay unas cuantas palabras que pueden escribirse juntas o separadas. Para algunas de ellas no hay más criterio que la preferencia de quien escribe, ya que ambas formas son correctas; sin embargo, otras cambian de significado por ese nimio espacio. Una manera de no equivocarse es no escribirlas nunca, pero como hay gente amante del riesgo, aquí va una dosis de atutía a modo de red para saltar con cierta tranquilidad.

Igual tú le pones hierbabuena al pavo real para la merienda-cena de Nochebuena; o puede que no. El caso es que si le pasas un correo a tu cuñado para decírselo quizá te tiemblen los dedos antes de escribir hierbabuena, pavo real y Nochebuena, y harás bien en pensarlo dos veces porque *pavorreal no es correcta y para que Noche Buena, así, en dos palabras, aluda al 24 de diciembre requiere sus dos mayúsculas. Sin embargo con hierbabuena puedes relajarte y descansar a la mitad para escribir hierba buena (incluso yerbabuena, pero eso es otro asunto). Y con merienda-cena… ahí sí que te has metido en un lío; te valía más haber preparado un brunch.

Primera conclusión: Los términos compuestos se escriben de diversas maneras. Hay para todos los gustos:
♦ Los que pueden ir en una o en dos palabras. Protagonizan esta entrada.
♦ Los que admiten guion. Estos también van aquí.
♦ Los que se escriben en una sola palabra. De muchos de estos ya no se percibe que sean palabras compuestas: abrelatas, bocacalle, caganidos, cantamañanas, coliflor, correveidile, hazmerreír, hojalata, maniatar, mapamundi, metomentodo, nomeolvides, paracaídas, rascacielos, rompecabezas, sabelotodo, telaraña, vaivén. De un caso particular de estos tratará otra dosis de atutía: los términos que empiezan por un prefijo.
♦ Los que en dos palabras tienen distinto significado que en una. Serán la tercera toma y una coda.

Para los términos de la tabla siguiente, la forma de la izquierda es la preferida.

aguanieve agua nieve
aprisa a prisa
arcoíris arco iris
asimismo así mismo
bajorrelieve bajo relieve
bocarriba boca arriba
bocabajo boca abajo
contrarreloj contra reloj
cortocircuito corto circuito (corto circuitar)
deprisa de prisa
enfrente en frente
enhorabuena en hora buena
enseguida en seguida
en medio enmedio
hierbabuena (yerbabuena) hierba buena (*yerba buena)
hierbaluisa (yerbaluisa) hierba luisa (*yerba luisa)
mal humor malhumor
medianoche media noche
mediodía medio día
medioambiente medio ambiente
Nochebuena Noche Buena
sobremanera sobre manera
todoterreno todo terreno

Cabe preguntarse por qué no vale medio día como sinónimo de mediodía si media noche lo es de medianoche. En cuanto a *enmedio no sería raro (ni aberrante) que se diera por correcta, como lo son asimismo y enseguida, que también empezaron escribiéndose en varias palabras. Como cabe preguntárselo, dale vueltas, pero ante un término cuya escritura no tengas clara, lo más práctico es consultar el DLE.

Habrá quien piense que, como para la mayoría valen las dos formas, se puede escribir cualquiera de ellas. Sí; solo que pueden surgir complicaciones; por ejemplo, puede haber consecuencias ortográficas:
• En arco iris no hay ninguna tilde, pero arcoíris la lleva para deshacer el diptongo. En asimismo no hay tilde, pero sí en así mismo.
• Cuando bajo relieve se escribe como una sola palabra tiene una letra más y se convierte en bajorrelieve.

También la formación del plural se ve afectada:
• El plural de guardia civil es guardias civiles, pero el de guardiacivil es guardiaciviles.
• El plural de maltrato sería maltratos, mientras que malos tratos es el plural de mal trato.

Claro que en el segundo término hay trampa, porque maltrato y mal trato no son sinónimos, sino que son términos homófonos cuyo significado es diferente según como se escriban. Ese es otro problema de los términos reseñados en la tabla: para muchos la forma en dos palabras significa lo mismo que la forma en una sola, pero también tiene otro significado. Esos términos serán el principio activo de otra dosis de atutía.

Choque de letras

Más escollos; es que esto de ponerlo todo por escrito es un sinvivir (esta solo puede ir en una). Cuando en una palabra compuesta se juntan dos vocales iguales (la última letra de la primera de las palabras que la componen y la primera letra de la segunda palabra) pueden ocurrir dos cosas: que se reduzcan a una (los paraguas se llenan de telarañas) o que se mantengan las dos (reescribir es distinto de rescribir); y una tercera, que se admitan las dos formas (los portaaviones son igual de grandes que los portaviones y con ellos se puede contraatacar o contratacar). Solo hay una manera de saber qué forma es correcta: aprenderlo (o el DLE, que está esperando que lo consultes).

Con guion

La mayoría de los términos compuestos que se escriben con guion están formados por dos adjetivos y prácticamente en todos los casos pueden escribirse sin él.
Compré un billete de coche-cama para el tren que recorre las tierras castellano-manchegas. Era un ejercicio teórico-práctico para observar si los cambios jurídico-administrativos producidos por la cultura árabe-islámica medieval habían tenido repercusiones físico-químicas o socio-económicas. Cuando vio que no, se dispuso a dar cuenta de su merienda-cena.

El guion se puede quitar siempre, lo que no resulta tan fácil es saber si se pueden unir las dos palabras o no. Como norma general, cuando se trata de dos adjetivos, pueden convertirse en uno; de hecho, fisicoquímico, socioeconómico y cardiovascular aparecen en el DLE (¡atención a las tildes! porque al formar una palabra solo puede haber una tilde y seguirá las normas generales de acentuación). Sin embargo, no están araboislámico ni psicosocial ni toracoabdominal, pero que no aparezcan no significa que no se puedan usar. El diccionario no puede registrar todas las combinaciones de dos adjetivos, lo cual no es óbice para que cada cual forme la que necesite (¡atención a las tildes; sí, ya lo he dicho y lo repito: ¡atención a las tildes!).

Lo que no parece que goce de las simpatías de quien hace diccionarios es juntar dos sustantivos o un sustantivo y un adjetivo; así que para coche cama, tren correo, sofá cama, falda pantalón, camión cisterna, ciudad dormitorio, coche bombacurso puente, palabra clave, Estado miembro, pastor alemán (un perro) y todas las que se pueden formar a medida que se necesite hay que optar por escribirlas separadas (parece ser la opción preferente) o unidas mediante un guion. ¿Que qué le pasa al plural?
Los niños prodigios rara vez quieren seguir cursos puentes y vivir en ciudades dormitorios.  Prefieren usar palabras claves en horas puntas.

El truco es poner el verbo ser en medio. Si funciona, el segundo término también puede ir en plural. Los niños pueden ser prodigios y algunas palabras son claves, pero los cursos no son puentes y las horas no son puntas.  Una ayuda: es más fácil que la segunda palabra admita el plural si es un adjetivo. Y ante la duda, mantenerla en singular siempre es correcto.
Los hombres rana toman las meriendas cena en los pisos piloto y luego duermen en sofás cama hasta que pasan trenes correos cargados de faldas pantalón.